Otitis media serosa

La Otitis Media Secretora u Otitis Media Serosa (OMS) es una situación muy frecuente en niños que produce pérdida de audición.



En condiciones normales el oído medio es una cavidad que contiene aire. Gracias a la trompa de Eustaquio, que es un tubo que comunica la faringe con el oído medio, la presión en éste último es igual a la presión atmosférica. Bajo determinadas circunstancias la trompa se obstruye y entonces en el oído medio se genera una presión negativa que hace que la membrana timpánica se retraiga y que progresivamente la mucosa cambie de características produciendo un exudado mucoso. De esta manera el oído medio tiene en lugar de aire un material sero-mucoso, y es cuando el médico suele decir que “el niño tiene moco en los oídos”.



Las condiciones por las cuales una trompa se obstruye y da lugar a todos estos cambios conllevando a la Otitis Media Secretora son las inflamaciones de los tejidos de dicha área: tubaritis, adenoiditis (inflamación de las vegetaciones), rinitis, etc. Los niños suelen padecer estas inflamaciones de forma repetida, condicionando un estado de baja permeabilidad de las trompas, por lo que son frecuentes estas otitis en las edades comprendidas entre 3 y 6 años.



Además de esto, la trompa es más corta, más horizontal y más recta en los niños pequeños, lo que facilita más la entrada de secreciones desde la faringe. Por otro lado la trompa es más flexible con una abertura más pequeña y fácil de bloquear.

La consecuencia principal de la OMS es la hipoacusia de transmisión leve, de hecho es la primera causa de pérdida auditiva en el niño. La presencia de moco en el oído junto con el cambio de posición de las estructuras genera que las ondas sonoras no se transmitan con normalidad, generando una leve sordera. Las consecuencias de esta pérdida auditiva se manifiestan como una mayor dificultad para entender, tendencia a acercarse más o subir el volumen de la televisión, aumento de la intensidad de la voz o tendencia repetir “¿qué?”. En ocasiones los padres simplemente advierten que el niño parece distraído. La OMS no genera dolor ni otros síntomas claros.



El tratamiento consiste en muchas ocasiones en controles periódicos, pues sabemos que el simple crecimiento del niño conlleva a la mejora de la ventilación del oído medio y mejora este proceso. Además, estas otitis suelen mejorar en los meses calurosos. Los médicos prescribirán tratamientos para eliminar la causa que genera la OMS, es decir, tratando las adenoiditis y catarros. En ocasiones, cuando las medidas comentadas no mejoran la OMS se indica la colocación de tubos de ventilación o drenajes transtimpánicos que son unos minúsculos tubos que se insertan en la membrana timpánica y que facilitan la aireación del oído medio mejorando la OMS.

Si la OMS progresa sin tratamiento a largo plazo pueden producirse problemas como atelectasias timpánicas (hundimiento del tímpano), bridas, proceso adhesivo crónico generando una mayor y permanente sordera y colesteatomas.

Por último, dar respuesta a una pregunta frecuente de los padres sobre este tema: La Otitis Media Secretora no se afecta por la entrada de agua en los oídos. Por ello, los tapones de oído durante el baño, ni mejoran ni empeoran este problema.

 

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