Vértigo: Tratamiento

En cuanto al tratamiento del vértigo, como siempre en medicina, lo que hay que tratar es la causa, que es lo primero que hay que buscar. Hay que preguntar de todo al paciente acerca de su vida personal, laboral…buscando desencadenantes de sus episodios de vértigo, así como todo tipo de síntomas, por intrascendentes que nos parezcan, para sospechar la causa de dichos mareos. Por supuesto, después de este “interrogatorio” hay que hacer una exploración completa, tanto desde el punto de vista otorrinolaringológico como neurológico, principalmente para descartar síntomas o signos que puedan sugerir alguna patología grave. 

Es importante, antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento para el vértigo, acudir a un otorrino especializado, y hacer un correcto diagnóstico, ya que también el tratamiento es diferente tratándose de uno u otro caso. En mi web podeis leer un poco más sobre los diferentes tipos de vértigos (http://www.doctormielgo.com/#!vertigo/cuv9).

Un tipo de vértigo que tiene un nombre largo y “raro” pero, sin embargo, se trata de una patología relativamente simple y sencilla de solucionar, se trata del llamado Vértigo Posicional Paroxístico Benigno. Es debido a que se producen unos depósitos de sales en unos canales diminutos del oído interno, que contienen unos líquidos. Estas “piedritas” se desplazan dentro de ese líquido cuando el paciente se mueve (sobre todo en los movimientos de rotación) y desencadenan un vértigo muy característico, que dura muy poco tiempo (segundos) y puede provocar nauseas y vómitos posteriormente. Se desencadena, habitualmente, al rotar el paciente sobre sí mismo, de lado, en la cama, para cambiar de posición y mirar hacia el lado opuesto. Su tratamiento es también muy sencillo y consiste en colocar al paciente en una camilla y realizar una serie de cambios posturales con el fin de desplazar esas “piedritas”, hacia una zona de confluencia de los canales en la que, debido a su disposición, no se desplazarán con los movimientos habituales del paciente, y dejará de provocar el vértigo. Este es el tipo de vértigo más frecuente, el que más vemos los otorrinos en nuestras consultas con problemas de equilibrio, el más fácil de diagnosticar y el que mejor se cura con un tratamiento sencillo.  Y por eso desde aquí me gustaría animar a gente que pueda tener estos síntomas, a solicitar una consulta con su otorrino.


Existen otros tipos de vértigo, con origen en el oído interno, para estos casos, es fundamental tener bien claro el concepto de que el tratamiento del vértigo no es correcto realizarlo con fármacos de gran potencia, sino con medicamentos de muy baja “potencia” y durante periodos de tiempo prolongados. No se trata de curar el vértigo, pues éste se debe a un proceso degenerativo del oído interno para el que por desgracia aún no tenemos tratamiento curativo, sino de esperar a que el cerebro del paciente se acostumbre a “funcionar” en esa nueva situación, con uno o los dos oídos dañados desde el punto de vista del equilibrio. Para ello lo correcto es, como ya he dicho, usar fármacos de muy baja potencia pero durante periodos de tiempo prolongados (habitualmente suele ser suficiente 6-8 meses, o de manera crónica para determinadas patologías), a la menor dosis posible que controle los síntomas “incómodos” para el paciente. Los medicamentos “potentes” los usaremos única y exclusivamente durante los episodios de vértigo intensos, con muchos vómitos, y siempre durante el menor período de tiempo posible, pues si se abusa de ellos lo que haremos es retrasar la adaptación cerebral a esa nueva situación, además de provocar los efectos secundarios propios de esa medicación.

Por supuesto, si se descubre una causa médica del vértigo, es obvio que lo primero que hay que hacer es tratarla (hipertensión arterial, migrañas, arteriosclerosis, diabetes, tumores, enfermedades vasculares, artrosis cervical, contracturas…). Lo normal, es que una vez diagnosticada la causa, se pueda proceder a un tratamiento médico de dicha causa, y así controlar los síntomas que han llevado a la consulta al paciente. En este punto, cabe destacar una situación muy concreta, y es aquellos pacientes con dolores cervicales y que además tienen vértigo o mareos. Para estos es fundamental un tratamiento fisioterápico de dicha patología, con masajes y medidas locales para relajar la musculatura, y así poder mejorar sus síntomas.
 

Se podría escribir mucho más acerca del vértigo, pero ello excede el objetivo de este blog, que es acercar la otorrinolaringología básica a la población general de forma sencilla y amena. Además, vuelvo a insistir en la importancia de una correcta valoración por un otorrinolaringólogo cuando comienzan los síntomas, con el fin de poder comenzar una terapéutica lo antes posible. 



Y si busca un buen Otorrino en Vigo, no dudeis en confiar en nosotros, estaremos encantados de ayudarle.